La Junta de Castilla y León y la Diputación de Segovia han presentado hoy en el Museo de Segovia una cabeza-retrato romana en mármol atribuida al emperador Galieno, datada de mediados del siglo III d.C. La escultura fue recuperada durante las excavaciones arqueológicas desarrolladas en la ciudad romana de Confloenta, ubicada en la localidad sepulvedana de Duratón, en el marco de los trabajos de investigación promovidos por la institución provincial y desarrollados a través del proyecto científico de la Universidad de Salamanca.
La pieza, de gran calidad artística, pasará a enriquecer las colecciones del Museo de Segovia tras su limpieza y restauración y será exhibida en una exposición monográfica titulada ‘Gallienus, imagen del poder’, que permanecerá en el Museo de Segovia hasta el mes de septiembre, según han explicado durante la presentación la delegada territorial de la Junta, Raquel Alonso, el vicepresidente de la Diputación y titular de Cultura, José María Bravo, y el director del Museo, Santiago Martínez Caballero, quien también coordina y lidera los trabajos de investigación en Confloenta.
Detalles del Hallazgo Arqueológico
Durante la rueda de prensa ofrecida para presentar la pieza hallada en el yacimiento también han estado presentes los investigadores de la Universidad de Salamanca Juan José Palao Vicente y Ramón López Blázquez, quienes, junto a Martínez Caballero, han explicado que la escultura hallada es una cabeza-retrato masculina de tamaño natural, realizada en mármol y de gran calidad de factura, girada levemente hacia su derecha y con una expresión de gravedad e inmutabilidad. La pieza, tal y como han informado, presenta una fractura irregular en el cuello, lo que impide determinar si se trataba de un busto-retrato o de una estatua-retrato completa, cuestión que deberá aclararse en futuras investigaciones arqueológicas.
Según han detallado, fue recuperada durante la excavación en agosto de 2025 del pórtico que cerraba la plaza del foro, principal espacio público de la ciudad romana, por lo que se podría considerar que se trata de una obra vinculada a un espacio público monumental, posiblemente relacionado con la representación pública del poder y con el culto imperial. Apareció en un estrato superficial que colmataba una de las salas del complejo, por lo que presenta leves daños provocados por el arado.
Posible retrato del emperador Galieno
La obra se sitúa, de acuerdo con sus características iconográficas, en época del emperador Galieno (253-268 d.C.). El peinado y el tratamiento de los ojos permiten relacionarla con la imagen de este emperador, aunque no puede descartarse que corresponda al retrato de un miembro de las élites locales que adoptara los modelos iconográficos propios de la época. Dada la destrucción de numerosas imágenes imperiales de Galieno tras su muerte, de confirmarse esta identificación, la pieza constituiría un ejemplo excepcional dentro de la iconografía imperial hispana.
Publio Licinio Egnacio Galieno (218-268 d.C.) gobernó el Imperio romano entre los años 253 y 268 d.C., primero junto a su padre, el emperador Valeriano, y posteriormente como emperador único. Su reinado se desarrolló en un periodo de importantes transformaciones políticas y militares para el Imperio romano. La posible identificación de la pieza de Confloenta con este emperador otorga al hallazgo una especial relevancia para el conocimiento de la presencia y representación del poder imperial en Hispania.
Equipo multidisciplinar de investigación
El análisis de la pieza está siendo desarrollado por el equipo arqueológico responsable de las investigaciones en Confloenta, en el marco del proyecto científico de la Universidad de Salamanca dirigido por Santiago Martínez Caballero, del Museo de Segovia, y Juan José Palao Vicente, de dicha universidad.
En el estudio colaboran, además, especialistas del Museo Nacional de Arte Romano de Mérida, que participan en la caracterización del mármol para determinar su procedencia y contexto de producción, así como del Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Castilla y León, con sede en Simancas, donde se han analizado los restos de estuco conservados sobre la pieza.