Termas del Foro

Termas del Foro

Al suroeste del Foro, en el centro de la ciudad, se sitúan las Termas del Foro, de las cuales solo se conocen descripciones tras su excavación en 1795 y el vestíbulo, reexcavado en 1947 y 2001. El vestíbulo es una estructura de planta cuadrada que define un espacio interior de 50,4 m² de superficie, delimitado en tres de sus lados por muros en opus caementicium (aparejo de cal, canto y arena, fraguado mediante encofrado). Estos muros se encuentran divididos, dejando un espacio intermedio de tránsito hacia las estancias colindantes en el centro de cada uno de los lados norte, sur y oeste de la sala.


Termas del Foro. Restitución planimétrica del vestíbulo (Martínez Caballero 2014)

El lado oriental de la estructura, tangente al Kardo X, está constituido por un muro en cuya construcción se intercalan sillares de caliza de grandes dimensiones y bien escuadrados, junto a bloques de mampostería encofrada de factura similar a la de los muros de cierre de los otros lados del vestíbulo. En este muro se colocaba un pórtico tetrástilo abierto hacia la calle, señalado por las marcas de mortero del apoyo de cuatro plintos de columnas. Este cierre oriental está recorrido en toda su longitud, por debajo, por una cloaca de evacuación.

En el resto del edificio, explorado a finales del siglo XVIII, se documentaron otras estancias de gran relevancia: una sala con piscina de planta cuadrangular; una sala pavimentada con el célebre mosaico de la Medusa (trasladado inicialmente a Aranjuez y custodiado hoy en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid); una sala con un mosaico de temática sobre la Vendimia, del que formaba parte el panel de Vertumnus-Aión (también hoy en el Museo Arqueológico Nacional); y otra sala decorada con un mosaico semicircular con motivos florales, pájaros y composiciones geométricas de octógonos y hexágonos. Finalmente, se identificó un espacio que debe corresponderse con el praefurnium (el horno del sistema de calefacción).

De la excavación arqueológica de este singular edificio termal procede también un magnífico capitel corintio, que actualmente se puede contemplar en el Museo de Segovia, así como varios fragmentos arquitectónicos singulares que se conservan expuestos en un jardín del cercano pueblo de Perorrubio.